Hablar de defectos en una entrevista de trabajo sigue siendo uno de los momentos que más inquietud genera entre los candidatos. Sin embargo, lejos de ser una pregunta trampa, esta cuestión permite al entrevistador evaluar tu capacidad de autoconocimiento, tu madurez profesional y la forma en la que gestionas áreas de mejora.
En los procesos de selección actuales, especialmente en organizaciones que apuestan por culturas People Centric, no se busca al candidato perfecto, sino a profesionales conscientes de sus límites y comprometidos con su desarrollo.
¿Por qué los reclutadores preguntan por tus defectos?
Cuando un entrevistador plantea esta pregunta, normalmente persigue tres objetivos claros. En primer lugar, observar cómo reaccionas ante una situación incómoda. En segundo lugar, valorar tu capacidad de autoanálisis y honestidad. Y, por último, entender si eres capaz de identificar tus debilidades y trabajar activamente en ellas.
Responder bien a los defectos en una entrevista de trabajo no consiste en minimizar errores ni en esconderlos, sino en demostrar criterio, responsabilidad y aprendizaje.
Cómo preparar tu respuesta antes de la entrevista
Una buena respuesta empieza mucho antes de sentarte frente al entrevistador. Es fundamental realizar un análisis previo de tus verdaderas áreas de mejora. Si te resulta difícil identificarlas, pedir feedback a antiguos compañeros, responsables o personas de confianza puede ayudarte a obtener una visión más objetiva.
Una vez identificados tus defectos, ten en cuenta tres reglas básicas:
- Evita mencionar debilidades directamente relacionadas con competencias clave del puesto.
- No intentes camuflar virtudes como defectos evidentes.
- Acompaña siempre el defecto de una acción concreta de mejora o aprendizaje.
Este enfoque demuestra que no solo eres consciente de tus limitaciones, sino que sabes gestionarlas de forma proactiva.
Qué defectos sí puedes mencionar (y cómo hacerlo)
No todos los defectos juegan en tu contra si sabes explicarlos con coherencia. Algunos ejemplos habituales bien planteados pueden ser:
- Dificultad para hablar en público, explicando cómo has trabajado esta área a través de formación, práctica o experiencia progresiva.
- Impaciencia ante plazos ajustados, mostrando cómo has aprendido a priorizar y gestionar mejor la presión.
- Falta de experiencia en un área concreta, siempre que esté acompañada de una actitud clara de aprendizaje y desarrollo.
- Exceso de prudencia al tomar decisiones, explicando cómo has ganado confianza con el tiempo y la experiencia.
La clave está en demostrar evolución. Un defecto sin aprendizaje resta puntos; un defecto bien gestionado suma credibilidad.
Qué debes evitar al hablar de defectos en una entrevista de trabajo
Existen ciertos errores frecuentes que conviene evitar si no quieres perjudicar tu candidatura. No es recomendable mencionar defectos que afecten directamente al trabajo en equipo, a la responsabilidad o a la ética profesional. Tampoco es aconsejable responder de forma genérica o poco reflexionada, ya que transmite falta de preparación.
Del mismo modo, intentar agradar al entrevistador con respuestas artificiales suele generar el efecto contrario. La autenticidad, bien enfocada, sigue siendo uno de los valores más apreciados en selección.
Defectos y fortalezas: una combinación estratégica
Una buena práctica consiste en vincular el defecto con una fortaleza que lo equilibre. Por ejemplo, reconocer que al inicio de tu carrera te costaba decir que no, pero que eso te llevó a desarrollar habilidades de comunicación y asertividad.
Este enfoque permite al entrevistador ver el conjunto de tu perfil y entender que eres un profesional en constante evolución.
Honestidad y coherencia: la base de una entrevista sólida
Ser honesto no significa exponerte sin filtro, sino mostrar coherencia entre lo que dices, tu trayectoria y tu actitud. Las organizaciones buscan profesionales que encajen no solo por competencias técnicas, sino también por valores, forma de trabajar y capacidad de adaptación.
Hablar con naturalidad de los defectos en una entrevista de trabajo transmite confianza, madurez y seguridad en uno mismo, tres atributos clave en cualquier proceso de selección.
Conclusión
Responder a esta pregunta de forma adecuada puede marcar la diferencia entre una entrevista correcta y una candidatura realmente sólida. Preparar tus respuestas, conocerte bien y mostrar una actitud de mejora continua te permitirá convertir una pregunta incómoda en una oportunidad para destacar.
En Mur&Partners acompañamos tanto a organizaciones como a profesionales en procesos de selección más humanos, conscientes y alineados con el talento real. Porque el verdadero valor no está en la perfección, sino en la capacidad de crecer.




